La evidencia con respecto al uso del PRP inyectado se relaciona con la artrosis de la rodilla. Estos datos sugieren que los beneficios de reducir el dolor y mejorar las puntuaciones clínicas comienzan a mejorar después de los 6 meses. En la actualidad, no hay ninguna evidencia concluyente o de alta calidad disponible para apoyar el uso del PRP para cualquier patología condral traumática o degenerativa, o sugerir algún beneficio clínico duradero para su uso.
Son necesarios mas estudios y deben centrarse en ensayos controlados aleatorios de alta calidad, tanto de las inyecciones de PRP en comparación con el placebo y el tratamiento quirúrgico complementado con PRP en comparación con el tratamiento quirúrgico solo.